Solía programarse dos noches (viernes y sábado) y el ambiente era indescriptible: los abueletes bailando los pasodobles durante las primeras horas de la verbena, los jóvenes bebiendo litros que se compraban en el bar Acera de la avenida los Cedros, los heavies pidiendo heavy a la orquesta (tras la petición siempre nos tocaban "navegando a muerte" de Rosendo); las típicas peleas, principalmente con los de los Pizarrales que nos venían a quitar las mujeres (en ese sentido eramos como el perro del hortelano...)
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| Creo que la misa me la saltaré.... |
